Sí. Así como suena. Quiero lanzarlo a los cuatro vientos: ESTOY ENAMORADO. Hace muchos años. Pero hoy quiero dejar constancia ante todos los que leáis este post. Y para el futuro. Lo escrito siempre puede leerse.

Conozco a Amalia, mi esposa, nada mas entrar en la Oficina. Año 1972. Nuestra relación continuó hasta la boda, en el año 1975. Y desde entonces, la quiero. Llegaron nuestros hijos. Momentos de felicidad.  Omito los momentos tristes, que también han existido.

Y claro, siempre ha habido y habrá sus más y sus menos. Ha habido algún problema podemos decir serio.  Pero si seguimos  juntos, es porque entre nosotros hay algo más que un simple compañerismo. Hay amor y hay complicidad. Y el respeto aún no lo hemos perdido. No, no somos “lo mejor”. Pero tampoco ” lo peor”. Surgen problemas y poco a poco los vamos solventando, siempre ganando en nuestra reafirmación del “si quiero “. Es verdad que siempre es ella la que expone los problemas , porque tiene más carácter. Pero siempre ,o casi siempre, llegamos al entendimiento. Hay que reconocer que 32 años de vida en común, son muchos años. Y tenemos ilusión de seguir otros 32 ( si Dios lo quiere). Aunque a veces, te den ganas de “tirar la toalla”.  Nosotros,  vamos a poner todo de nuestra parte para ver cumplida esta ilusión.

Y como en mis fotos no aparece nunca, porque pensé que era mejor, ahora, si ella me lo permite, pondré  fotos en las que aparezcamos todos. Porque en las de nuestro nieto ya aparecemos. Así que quede escrito : estoy enamorado de mi esposa.

Y lo dicho. Deseo a todos los lectores, pocos por cierto, que sean fuertes. Que la vida sólo se vive una vez y que ,como decía mi tía Antonia (q.e.d.): “enfadarse tiene dos trabajos: uno enfadarse y otro contentarse”. No merece la pena llevarse disgustos. Y si existen, hay que darle la solución. Hay que mirar al frente y al futuro con optimismo. Olvidando malos ratos, olvidando rencores y ofreciendo nuestra amistad y nuestra ayuda. Y nuestra alegría. Además llega la época de la ALEGRÍA.  Llega LA NAVIDAD.  Es tiempo para recapitular y pensar en los demás. Un beso para todos.