2008vista-general-penaranda-de-duero-desde-el-castillo.bmp

Ya pasaron los días de fiesta y con ellos, el día de los Reyes Magos. En Aranda de Duero llegaron repletos. Debían de llevar los camellos a tope, porque en la casa apenas entraban tantos regalos con su envoltorio. Hasta dejaron un roscón fenomenal (que hizo de manera artesanal la reina maga Amalia, con nata y chocolate) del cual dimos cuenta a lo largo del día. Y estaba bueníiiiisimo. Creo que este año casi todo ha sido para ilusionar. Que es de lo que se trata. Pablo estaba un poco acelerado con tanto papel y tantas cosas a su alrededor. Las nuestras, claro, porque él solo es uno y nosotros éramos cinco. En fín disfrutamos de lo lindo todos juntos y el día 7 nos fuimos de excursión. Nosotros siempre aprovechamos las ocasiones. Aunque en este caso nos salió el tiro por la culata. ¿que pasó?. Pues que era lunes. Y los lunes, cosa que acabo de aprender para el futuro, todos los lugarares visitables CIERRAN TODO EL DÍA. Así que pasamos por   Peñaranda de Duero, con su plaza empedrada, preciosa, su palacio, su Iglesia parroquial de Santa Ana, su muralla y su castillo en lo alto. Todo precioso, pero cerrado. Habrá que volver. Seguimos hacia dekante hasta Coruña del Conde, en cuyo lugar se encontraban las ruinas romanas de Clunia: Todo cerrado. Y como vimos que ya era imposible, seguimos a través de una carretera de curvas y paisaje precioso hasta Santo Domingo de Silos. Otra desilusión, porque todo cerrado y el pueblo parecía de fantasmas, porque apenas si se veía a alguien. Comimos en el restaurante Tres Coronas y nos encaminamos hacia Medina del Campo, para después seguir camino hasta casa. Cerca de 400 km, con buenas vistas, preciosos paisajes, pero… era lunes. Prometo que volveremos, otro día que no sea lunes