Hoy, casi mejor ayer por la hora que es, hemos acompañado a los residentes del Proyecto Hombre a la celebración eucarística de La Pascua de Resurrección, puesto que, aunque el proyecto es aconfesional, tambien hay personas que se sienten cristianas y con ganas de este tipo de celebraciones. Hemos ido en el autocar con ellos hasta el pueblo de Cordovilla, de donde el director del Centro es también Párroco. La experiencia ha sido enriquecedora. La Iglesia estaba a rebosar. Había personas de varios pueblos :San Morales, Aldealengua, Huerta, Alderrubia, Pelabravo, Cordovilla , Santa Marta de Tormes y algunas de Salamanca. Dentro de la liturgia el Padre Muiños, más conocido como Manolo el cura, ha bautizado a dos nuevos cristianos. Uno de 16 días y otro de 30 años. Fue emocionante ver como una persona adulta y consciente aceptaba el bautismo, comenzando así una nueva vida. Y el párroco, ¿qué quereis que diga?. Ciertamente “engancha”. Y pongo esta palabra por la especial significación que tiene para él, como director del Proyecto Hombre, cuyos residentes, todos estaban enchanchados a otras cosas. Manolo, permitidme esta licencia por la amistad que nos une, te hace sentir aquí, con los de tu entorno, con tu vecino, con tu amigo, enemigo , familiar, etc. No se anda por las ramas y va directo al corazón. No pide más que mires a tu entorno y actúes llevado por el corazón. Las velas si dan luz, se gastan. Así debemos ser todos.

En fin, ha sido una noche distinta. Al terminar , hacía un frío polar, fuimos a los salones del Ayuntamiento donde nos obsequiaron bocadillos de carne y chorizo y bebidas SIN ALCOHOL. El mismo párroco se encargó de que yo, que soy vegetariano, tuviera mi bocata de tortilla y queso. Y después chocolate calentito. Y para terminar, música bailable. A las doce, como cenicienta, todos de vuelta al autocar, para una vez dejados en Pelabravo un buen puñado de personas, ir hasta el domicilio social, para descansar.

Noche de Pascua, distinta y muy agradable. Gracias a Manuel Muiños, por su entrega.