Abril 21st, 2008Proyecto Hombre
Ayer, después de la celebración de la Santa Misa, en el pueblo de Pelabravo, de la que es párroco, D. Manuel Muiños, a la vez párroco de otros pueblos y presidente del Proyecto Hombre, nos enteramos por él, que una mujer que la pasada semana decidió dejar de vivir y fue encontrada en la Plaza de San Román, aquí en Salamanca, era la esposa de uno de los chicos con los que tanto Amalia como yo, hemos tenido más relación. Tiene 3 hijas. Es cierto que ella también sufría de adicción, pero estaba en tratamiento y cuidaba, a su manera, de sus hijas. Ya no es eso de “una yonqui menos”. Ya tiene nombre, marido e hijos. ¡Que diferente forma de ver los hechos!. Cuando una persona fallece, si no es conocida “Vá, uno menos”. Pero cuando esa persona te toca algo, hay que ver cómo duele. Por ello, creo que a partir de este momento voy a tratar de tener respeto al dolor de todas las personas allegadas al fallecido. Sea quien sea la persona que ha fallecido. Las familias lo sufre de la misma forma. Y si hay niños por medio…
Abril 26th, 2008 a las 11:44 am
Hola Juan, yo tambien estoy en proyecto hombre, de momento cursando mis prácticas y nos conocemos, al menos he estado en varias clases que ha dado tu mujer Amalia, respecto a esta noticia ni mención tiene que no hay nada que cure el dolor que siente ese hombre, a mi se me encogio el corazón al enterarme de tal hecho por la prensa pero mucho más aún cuando supe quien era, quien era su familia, quien era su amado desde hacia 25 años que no es cosa de dos días, hay que acercarse y conocer a las personas y saber el daño que se puede hacer catalogando a los demás como cosa efimera que nos deja. Pero hay un grupo de personas entre los que me incluyo (y entre los que te encuentras) que nos acercamos para conocer y acabamos como tu dices “enganchados” a esas personas que se han despojado de todo lo que tenian y quedan humanos en esencia pura, valientes que se enfrentas a un problema y que aunque esten mal siempre tienen una sonrisa para dedicartela, que cada rato que pasas con ellos aprendes. A mi me han atado, nunca podré olvidarlos ni dejare que eso pase. Por mi parte felicitarte por la ayuda que prestais tanto tu como tu mujer en la casa y a todos esos voluntarios que se acercan hasta alli para compartir su tiempo con ellos.
Recuerdos. Laura.
Abril 28th, 2008 a las 12:49 am
Gracias, Laura. Yo también sé quien eres. Así que mientras continúes tus prácticas, al menos, nos seguiremos viendo y seguiremos en la brecha. Un saludo