El viernes fue el concierto anual que el Colegio de Procuradores de Salamanca ( el décimo, por cierto, que este colegio amante de la música promociona ), ofrecía a sus colegiados y al público salmantino en General : Gran decepción: El Coro Francisco Salinas, al cual pertenezco, tuvo una tarde fatal. Tan mala que espero que no vuelva a repetirse nunca. Las canciones que teniamos en el repertorio, eran muy conocidas y populares. Pero nuestras voces no quisieron estar a la altura. La música de nuestras gargantas salía mal colocada, a destiempo y desentonadas. En honor a la verdad hay que decir que alguna de las piezas salieron muy bien, como generalmente es nuestra forma de cantar.

Pero lo del viernes, es para olvidar. O para tener muy en cuenta y analizar los motivos: ¿Falta de algunas voces”imprescindibles”?,¿falta de ensayo?,¿falta de confianza?,¿mala acústica del lugar?, ¿inclusión en la formación de  personas que no debieran haber estado por su ignorancia de todo o parte del repertorio?, ¿error por incluir un piano?. No lo sé, pero algo nos debió de ocurrir. Y posiblemente el director también tenga su parte. Todos, absolutamente todos fuimos responsables. Pero… no por ello vamos a rasgarnos las vestiduras. En todas las situaciones de la vida hay días malos, de los que debemos de aprender.

Así que seguirermos con nuestro empeño y con el orgullo de ser uno de los coros de personas mayores, mas importantes de la región. El día 20 de Junio nos atrevemos con El Mesías, de Haendel. Ahí es nada. Estoy seguro de que ese día, en la preciosa Iglesia de La Purísima, nuestras voces saldrán a tono, alegres y seguras. No vamos a defraudar. Seguro.