Junio 25th, 2008Vuelta de Avila
Sí. Volvimos y con bien. El viaje a Ávila fue estupendo y muy bien organizado. Un ¡ Hurra! para todos aquellos miembros de la asociación de jubilados de Caja Duero, que tuvieron algo que ver con la organización. A mi me parecía raro. Tantos compañeros fuera de las Oficinas. ¡Claro!: éramos unos 26o “jubiletas”, junto a nuestras parejas la mayor parte. Los de Salamanca, nos dividimos en tres grupos y cada uno con un/una guía, nos dispusimos a conocer un poco más Ávila. Porque seguro que todos ya habíamos estado, no una sino varias veces y no nos habíamos ocupado de conocer un poco más profundamente sus monumentos. Vimos y recibimos información sobre la preciosa muralla. En algunos de las partes, su altura es impresionante. Su anchura, muchos metros. Sus puertas llaman la atención. Precisamente, entrando por una de ellas, pasamos a ver la Catedral, pegadita a la muralla. Con una fachada principal preciosa. Y su interior, pues eso que nunca te paras a ver. El claustro, pues… los he visto mejores. Es verdad.
Posteriormente nos acercamos a ver la Iglesia de San Vicente, actualmente en restauración, pero muy bonita. Merece la pena ser visitada. En serio.
Para terminar la visita turística, nos montamos en el bus y fuimos a ver el monasterio de Santo Tomás de Aquino y Palacio de los RR.Católicos. Una obra, alejada del centro, pero digna de tener en cuenta en una visita a Ávila, que tiene más cosas que la muralla.
Y despues fuimos todos a comer al Restaurante Los Cuatro Postes, a celebrar el 80 cumpleaños de 3 compañeros. Nosotros solo conocíamos a José Sancho. Así que todos juntos celebramos en su compañía esa fecha tan impòrtante en la vida de todas las personas: cumplir años. Y estar en buenas condiciones físicas y mentales.
A las siete iniciamos el viaje de regreso a Salamanca. Al llegar, nosotros, mi mujer y yo, nos fuimos corriendo a ensayar. Al día siguiente teníamos concierto: El Mesías, de Haëndel. Pero este concierto es para otro post.
Chao.



