Con motivo de la celebración de que el diagnóstico de un querido familiar haya quedado en aguas de borrajas, gracias a… Bueno, esto queda postergado para otro post, porque por sí solo merece la pena, hemos realizado nuestro viaje anual, junto a mis cuñados, Crucita y Seve.

Todo el viaje fue meticulosamente preparado por Amalia, mi esposa. Yo he ayudado en algo, pero el alma del viaje es ella. Que quede bien claro. Yo me he limitado a conducir los 1.500 Km. que hemos realizado  de sábado 20 de junio a martes 23.

Nuestra primera etapa fué :Salamamca-Tarazona. Salimos relativamente pronto, a las 9 ya estábamos en carretera, y paramos a tomar un café en Aranda de Duero. ¿motivo?. Tomar un café y… darle un achuchón a nuestro nieto Pablo. No nos entretuvimos mucho. Continuamos camino hasta Tarazona, pero decidimos no entrar en el hotel y seguir camino hacia Vera de Moncayo, donde se encuentra el Real Monasterio de Santa María de Veruela, cisterciense. En él, el gran poeta G.A. Bécquer, escribió sus “cartas”. Pues bien, como se acercaba la hora de comer, Amalia preguntó donde nos aconsejaban y nos indicaron el Restaurante  “El Molino de Berola”, situado a unos 150 m. (al Sol, nos parecieron 150 Km.). La comida fue excelente y el trato fue exquisito. Por ello dejo constancia y pongo el nombre, por si a alguien le interesa. Incluso el nº de teléfono, porque se debe reservar mesa :976-646550.

Y después del buen yantar, comezamos la visita al monumento que para mí ha sido el mejor. Los cistercienses hacían unos monasterios preciosos y muy parecidos todos ellos. Su Iglesia, sus salas monacales, refectorio, sala capitular, etc. Pero lo verdaderamente importante son los claustros, donde se desarrollaba la mayor parte de sus actividades.  Éste es para quedarse con la boca abierta. Disfrutamos los cuatro realmente. Y tanto, que después, las siguientes visitas ninguna llegó a esta altura.

Y seguimos viaje a Borja, ciudad existente ya en el siglo V a. de c. Llegamos a media tarde con un calor infernal. Vimos el convento de la Concepción, pasamos bajo el arco de Zaragoza y  mientras esperamos para entrar en la ex-colegiata de Santa María, visitamos la Casa de las Conchas, La Plaza del Mercado, la plaza de España, con su expléndido Ayuntamiento. Tratamos de subir al mirador del castillo, pero estaba muy alto, el calor apretaba y las fuerzas disminuían. Así que decidimos volver a Tarazona a descansar un poco en el hotel .Después salimos a cenar y a ver esta ciudad . Bonita de verdad. El arte mudéjar sobresale del resto. Aquí disfrutamos del Teatro , Iglesia y ex-convento de S. Francisco, Catedral, vistas desde el río, Arzobispado, Iglesia de la Magdalena, judería, casas colgantes, ayuntamiento, curiosa plaza de toros octogonal, ex-iglesia de la Merced. Muy bonita Tarazona. Cenamos y nos fuimos a disfrutar de un merecido descanso.

Monasterio de Veruela. ClaustroEn el restaurante “El Molino de Berola”

Moinasterio de Veruela. Detalle del claustroMonasterio de Veruela. Detalle del Patio

Borja. Plaza del mercadoBorja. Plaza del Mercado

Tarazona. Iglesia y ex-convento de S.FranciscoTarazona. Torre Catedral en restauración.