julio 9th, 2008Minivacaciones IV. Final

Tarazona.

Hoy nos levantamos con un poco menos de prisa. Nuestro único objetivo era llegar a Aranda de Duero, a la hora de comer con nuestra fámilia y nieto. Así que recogimos y comenzamos el retorno con y tranquilidad. A una hora prudente llamamos y nos dijeron que comeríamos en casa y que pablo sale del “cole” a las dos. Así que llegaríamos sombre las 13,30h. Y como teníamos tiempo, paramos a ver Ágreda, una antigua poblac ión en la que pacíficamente convivieron tres culturas: árabe judía y cristiana, hasta la expulsión de los judíos en el año 1492. Recorrimos sus calles, con un plano que conseguimos en la Oficina de Turismo y disfrutamos de su entormo y de suis edificios mas relevantes.

Nos volvimos al coche para llegar a Aranda, justo para ir a recoger el enano al cole. Salió muy contento y todos juntos, nos dirijimos a su casa, donde comimos y nuestro nieto hizo sus gracias. Después de comer y del  café, etapa final : SALAMANCA.

Llegamos bien, pronto y nos dimos un paseo por el jardín para estirar las piernas. Y al día siguiente, mis cuñados, otros 650 Km. hasta Granada (por cierto llegaron bien G. a D.)

Agreda.(Soria)        Agreda (Soria)

 

Ágreda (Soria)     Ágreda (Soria)

 

  Mi Nieto, Pablo   Pablo, mi nieto

julio 6th, 2008Coro Francisco Salinas

El pasado viernes día 4 de Julio celebramos por todo lo alto, las bodas de oro sacerdotales (¡50 añazos!) de nuestro fundador y director, D. Victoriano García Pilo. La celebración religiosa, oficiada por él mismo y 20 sacerdotes más, se hizo en la Iglesia de la Purísima, donde D. Victoriano celebró su primera Misa. La iglesia estaba a rebosar. Personas de todas la entidades tanto políticas como religiosas. Los miembros de los dos coros, Coro Francisco Salinas y coro Tomás Luis de Vitoria, así como los amigos de la orquesta Filarmónica de Picasent (Valencia), que no quisieron faltar en este día tan importante. Y muchas personas que quisieron acompañar a D. Victoriano en este día tan especial. En la homilía, muy emotiva por cierto y que en algunos momentos le llevó a emocionarse, hizo un repaso de toda su vida, de sus familiares. Es especial un  recuerdo amoroso hacia su madre que desde allá arriba, desde el Cielo, seguro que estuvo presente. Y pidió disculpas a todos aquellos a los que hubiera podido faltar.

Los coros y la orquesta cantamos con ganas, con alegría, sin miedos. Yo creo que él se sentía orgulloso y contento. Y hasta el final, donde con el Aleluya de Haëndel, pusimos el broche final a esta ceremonia.

Después fuimos todos juntos, alrededor de 400 personas, a celebrar el acontecimiento con una cena. Desde los Embajadores de Croacia, hasta el último o más reciente coralista, pasando por políticos, empresarios, etc. dimos buena cuenta de los manjares que nos fueron sirviendo con una elegancia esmerada por todos los profesionales que allí había. Y al final, la hora de la entrega de detalles, placas, etc. El coro Francisco Salinas, mientras tanto, obsequiaba a todos los asistentes con un libro conmemorativo de nuestro 20 aniversario. Y al final de todo, fuimos pasando a felicitar a D. Victoriano que, a pesar de ser más de las dos de la mañana, estaba fuerte, alegre y dicharachero.

En Setiembre volveremos a empezar los ensayos para preparar una actuación con seis u ocho zarzuelas. Y hasta tanto, felices vacaciones.

 Presidencia de la Misa D. Victoriano en la Homilía

 Parte de los coros y orquesta Mesa del Celebrante

Nuestra mesa

julio 6th, 2008Minivacaciones III

Jaca. Sin prisa pero sin pausa, nos levantamos con la idea de visitar la ciudad. Desde el GRAN HOTEL, el centro de la ciudad nos quedaba ahí mismo. Vimos la Ciudadela, la Catedral, que estaba abierta y nos dió gran alegría. Hacía fresquete allí dentro y serían las 10 de la mañana. Hicimos fotos, comentamos un poco la catedral, con un órgano en el altar mayor como para quitar el hipo. Dimos una vuelta por la calle Mayor, vimos el Ayuntamiento y nos acercamos a una oficina de viajes para cambiar el hotel que teníamos en Calahorra, por uno de Tarazona. Hubo suerte y nos dieron el mismo hotel de la primera noche. Así que ahorramos unos kilómetros y era un hotel conocido. Así que con esta alegría y ya con ganas de “hacer kilómetros”, nos fuimos al hotel, recogimos las maletas y de nuevo al coche. Salimos “pitando” hacia el Monasterio de San Juan de la Peña. ¡Vaya paseito! ¡Vaya carretera!. En fín, parada obligatoria en el pequeño y pintoresco pueblo de Santa Cruz de Serós.  En otro tiempo, año 1000, se fundó el Monasterio de Santa María. A Ramiro I, se le debe esta construcción y a sus dos hijas, que fueron abadesas, su engrandecimiento y mantenimiento. Hoy día sólo queda la Iglesia, de la que destaca su torre extraordinaria, rematada con un cuerpo octogonal, en el que está la cúpula. Alrededor de los años 1600, fue abandonado, pues las monjas tuvieron que irse a Jaca. El pueblo en sí es precioso. Encontramos una tienda-taller de cerámica y allí compramos algunas cosas.

Allí mismo, enfrente, encontramos una pequeña Iglesia, dedicada a San Caprasio. Una pequeña iglesia románica, levantada en este enclave, de camino a San Juan de la Peña, para dar atención religiosa a los habitantes de la Zona. Pero antes de marcharnos de allí criticamos que están haciendo unos edificios, que quitan la vista de la Iglesia. Parece mentira que lo hayan permitido.

De nuevo al coche y tomamos la dirección a San Juan de la Peña. Allá arriba. En el camino paramos en un mirador a disfrutar del bello paisaje, con sus picos nevados a lo lejos. Y llegamos por fín al monasterio de San Juan de la Peña. Nos hicieron ir a un aparcamiento de coches y para bajar lo haríamos en un bus preparado al efecto. Entramos en el monasterio nuevo, compramos las entradas y comenzamos a ver esta instalación moderna, en la que puede observarse a través de un suelo acristalado, cómo era el monasterio que allí hubo ya que un incendio en el año 1675 lo destruyó y el año siguiente se comenzó la construcción del nuevo. En el año 1835 fue abandonado y hasta mediados del siglo XX el Gobierno de Aragón no decidió su remodelación, tomando el nuevo edificio como CIRA, Centro de Interpretacion del Reino de Aragón. Una vez acabada esta visita, decidimos entrar a comer allí mismo en unas instalaciones modernas. Y después, para estirar las piernas, subimos, mas o menos cómodos, hasta el Balcón de los Pirineos. Un lugar desde el que se aprecian todos los pirineos, tanto del lado español, como del lado francés. Un remanso de paz y tranquilidad, solo alterado por los cantos de los pájaros. Cuando nos pareció adecuado, nos bajamos de nuevo al monasterio Nuevo, con el fín de coger el bus, que sube cada 10 minutos, que nos acercaría al Monasterio viejo. Y llegamos. Y allí está, bajo una gran peña, peña que le da el nombre. Dice la leyenda que un señor del lugar iba persiguiendo una animal para su caza. De repente el animal cayó al vació y el caballo se detuvo milagrosamente. El caballero bajó y se encontró al animal muerto al lado de un eremita, fallecido, que tenía una primitiva construcción. Este caballero, en agradecimiento y con fé de que había sido un milagro, vendió sus bienes y junto a su hermano, comenzó la construcción de este Real Monasterio.

En él destaca la Iglesia prerrománica (Cripta), el Panteón de los Nobles, la iglesia superior, la capilla gótica de San Victorián y sobre todo el magnífico claustro románico. Todo ello puede considerarse excepcional. A todos estos hay que añadir el Panteón Real, erigido en el siglo XVIII, de estilo neoclásico.

Un hecho importante: el 22 de marzo de 1701 fue el primer lugar donde se introdujo en España el rito litúrgico románico, tal como mandaba el papado.

Y una vez gozado todo, decidimos salir para esperar el bus que nos subió hasta el Monasterio Nuevo, donde estaba nuestro coche. Nos montamos y de nuevo a la carretera camino de la Sierra de Loarre, donde esperábamos saborear su Castillo tan bonito y en el que se han grabado algunas películas. En el proyecto de viaje, teníamos parar en Riglos pàra ver los Mallos, pero decidimos que no teníamos tiempo, ya que el Castillo tiene un horario de cierre. Y según íbamos, carretera adelante nos encontramos con unas rocas curiosas y un río de tono turquesa en su valle. Y mira tú por donde, eran nuestros Mallos de Riglos, vistos desde un poco más lejos, pero era un mirador extraordinario. Disfrutamos de verdad, porque no pensábamos verlos. Son formaciones rocosas de hasta 300 m. de altura. Es el paraiso de los escaladores, ya que las hay para todos los gustos. Dicen que tambien pueden verse buitres leonados y quebrantahuesos. Y digo dicen, porque en los minutos que allí estuvimos y un poco lejos, no vimos nada. Así que satisfechos por esta grata sorpresa, seguimos y llegamos al Castillo de Loarre. Dicen que ya existía en los años 50 antes de Cristo. Fue un castillo con su capilla, luego monasterio con su iglesia mas grande y posteriormente un castillo defensivo y que fue abandonado por sus moradores, dado las incomodidades y “gracias” a las inclemencias del tiempo. El Castillo, precioso desde el exterior, por el interior está TOTALMENTE DESATENDIDO. ¡Y hay que pagar para entrar!. Por cierto, nadie nos pidió las entradas, porque no vimos a nadie que no fuera turista. Así que les regalamos las entradas a otros 4 jóvenes que llegaban. En fín, recorrimos el castillo, subimos a la torre del homenaje y disfrutamos del gran paisaje que desde allí arriba se divisa.

Un poco cansados ya, tomamos la decisión de regresar hacia Tarazona, donde teníamos reservado el hotel. Pero al llegar a la carretera, nos encontramos con un cartel que decía “Visite la Colegiata de Bolea . 11 Km.”. Así que como estaba cerca, u aunque fuera de programa, volvimos un poquito hacia atrás para ver la colegiata. Bolea fue un pueblo importante en Aragón allá por los siglos XV y XVI, Pero en el s.XIX con la desamortización, la Colegiata pasó a ser Iglesia Parroquial, que es lo que es actualmente. esta Colegiata, Santa María La Mayor, fue construida alrededor del año 1550, en un estilo de tránsito entre el gótico y el renacentista. Es importante, en su interior, el retablo, que es una obra maestra, compuesto por 20 pinturas al temple sobre madera y 57 esculturas de madera policromada. Pero estaba cerrada, y nos tuvimos que contentar con dar la vuelta a su alrededor y contemplar su torre, que fue parte de una fortaleza árabe medieval para luego adaptase a la colegiata.

Y según salimos de Bolea, paramos en un almacén y compramos unas cajas de cerezas, buenísimas y de un tamaño excepcional. Y nos enteramos, que es tierra de cerezos.

Y ya, sobre las 22,30h. llegamos a Tarazona sin ganas de salir y allí mismo cenamos, pues aunque era tarde, el restaurante o mejor sus empleados, tuvieron la amabilidad de atendernos. Y a dormir y a descansar. Mañana ya es día de vuelta a casa.

Jaca. CatedralSanta Cruz de Serós. Iglesia

Santa Cruz de Serós. Iglesia de San Caprasio  Paisaje desde mirador. Pirineos

Real Monasterio de San Juan de la Peña  Real Monasterio de San Juan de la Peña. 2

Castillo de Loarre. Vista general y muralla 

julio 1st, 2008Minivacaciones II

Tarazona. Nos levantamos temprano el domingo. En el Hotel BRUJAS DE BÉCQUER, había boda la noche del sábado y apenas encontramos donde aparcar. Pero por la mañana, ya había algún sitio más, así que maletas al coche y ¡a caminar!. Bueno, en coche , dirección Jaca, con intención de visitar Tauste, Ejea, Sadaba, Uncastillo, Ayerbe, Castillo de Loarre, volver a Ayerbe y Llegar a Jaca a la hora de la cena. Pero el itinerario lo cambiamos, despues de Uncastillo. Sigo y ya llegaremos. (La verdad es que era mucho bocao).

Pues bien, salimos de Tarazona y nuestra primera sorpresa fue al llegar a Tauste. Nos encontramos con una gran torre mudéjar, de la Iglesia de Santa María. Una verdadera maravilla del año 1300. Era temprano para el lugar, las 10,30h., y la iglesia no estaba abierta, por lo que nos quedamos con las ganas de ver el precioso retablo plateresco que dicen alberga en su interior. El día 14/12/2001 fue declarado el arte mudéjar de esta iglesia, como Patrimonio Mundial. Esta localidad de Tauste es la primera de las Cinco Villas

El día comenzó bien.

Seguimos hasta Ejea de los Caballeros. Ciudad grande y poblada y la segunda de las cinco villas. Visitamos primero la Iglesia de Santa María La Mayor (como puede observarse este nombre se repite en todas las localidades del recorrido), iglesia románica del siglo XII. Tiene dos portadas exteriores muy bonitas y el retablo mayor barroco, en su interior.

Muy cerquita ,a un paso, encontramos la Iglesia de la Virgen de la Oliva, que es la Patrona de Ejea, barroco popular del siglo XVIII. Además tiene dos lienzos de José Luzán, maestro de Goya.

Volvemos al coche y nos desplazamos hasta la iglesia de San Salvador, de estilo románico-gótico, situada en un lugar estratégico, donde estaba situada la entrada al recinto amurallado. Tiene una torre gótica con almenas, como corresponde a un edificio defensivo. Dos portadas decoradas primorosamente y en su interior, que no pudimos ver, un retablo gótico internacional, del siglo XV que, según dicen, es una auténtica joya.

http://www.pueblos-espana.org/aragon/zaragoza/ejea+de+los+caballeros/

De nuevo al coche. A buscar la salida y encaminarnos hacia Sádaba. Como está cerca, tardamos poco tiempo. Y como íbamos a ver el Castillo, lo localizamos enseguida. Data del Siglo XIII, de estilo bajomedieval con decoraciones cistercienses. Es de planta cuadrilátera con siete torres y en su interior tiene un gran aljibe. En el exterior están los restos del nevero, donde acumulaban la nieve del invierno.

 Saliendo de la localidad como a dos km., nos encontramos con el Mausoleo Romano de los Atilios, del Siglo II, del que solo se conserva la fachada.

Y como no, la Iglesia de Santa María, a la que no pudimos acceder, por estar en restauración. Es de estilo gótico levantino y fue consagrada en el año 1549.

Dejamos, con mucho calor, la localidad de Sádaba para llegar, casi a la hora de comer, a este precioso lugar que es Uncastillo. Cuarta de las Cinco Villas. Los cuatro nos quedamos sorprendidos muy gratamente por la limpieza, la restauración de todos sus edificios. Y de la amabilidad de sus gentes. Hacía mucho calor. Así que aparcamos el coche y nos dispusimos a hacer el “tour”. Y empezamos, como no, por la iglesia de Santa María, en la que había acto religioso y no entramos y a la que luego no volvimos. No vimos su interior. Sólo disfrutamos de su exterior. Tiene una portada románica, de las mejores de España. Hicimos las fotos correspondientes, disfrutamos de sus archivoltas, sus capiteles y seguimos subiendo, con un sol de justicia, hacia el castillo. Antes de llegar nos paramos un poco para aliviar el calor a tomar una cerveza. Y allí, pedimos unas raciones, que  nos sirvieron para darnos fuerza. Seguimos la ruta y Seve y yo decidimos subir al castillo. Hicimos algunas fotos, pero no fue el camino correcto, así que solo llegamos a una zona que no tenía accesibilidad. Bajamos y nos sentamos un poco frente a la Iglesia de San Martín. Había una oficina de turismo y Amalia se decidió a entrar. Al poco rato nos llamó, porque había algo interesante. Además, allí se estaba fresquito. Cuando llegó nuestro turno, pedimos información al amable señor que allí estaba. Y al decirle de nuestras intenciones, torció el gesto. No le parecía los mas adecuado. Y nos invitó a cambiar el recorrido. Gracias. Nos dió todo tipo de información y…nos dejó entrar en la Iglesia. ¡Qué maravilla!. La verdad es que está restaurada y se utiliza como museo, pero es digna de ver. Nosotros solos, vimos y disfrutamos del interior de esa iglesia, de la que habíamos leido que era bonita. Sí, en este caso las guías tienen razón. Detalle del empleado: nos dejó entrar sin haber pagado y cuando lo fuimos a hacer, nos preguntó si éramos jubilados. Así nos costó un poco mas barato. Gracias de nuevo. San Martín fue un templo romano del S. XII y reformada en sl S. XVII. Tiene un coro, en el que resalta la sillería renacentista. Su puede ver en la página:

http://www.uncastillo.es/index.php?option=com_san_martin

Salimos ya de este precioso pueblo y nos encaminamos a Sos del Rey Católico, la capital de la comarca de las Cinco Villas. Allí, bajo un sol de justicia nos paseamos por sus calles, empedradas, mirando con los ojos bien abiertos una serie de edificios, palacios de piedra, bien cuidados, hasta llegar al Castillo-Fortaleza. La Iglesia de S. Esteban, con su cripta (como eran alrededor de las 16h. y era domingo, estaba cerrada). Estuvimos en su plaza Mayor, donde se encuentra el Ayuntamiento, Seguimos por la c.Mayor y localizamos el Palacio de Los Sada, del siglo XV, donde nació el que despues sería Fernando El Católico, de donde le viene el nombre a la villa. Nos metimos a descansar un poco en la terraza  de una cafeteria con “vistas”, tomamos un café y nos despedimos de Sos. Nos encaminamos a Sangüesa.

Sangüesa que desempeñó un papel importante en el siglo X, en la defensa contra los musulmanes, vista a las 4 de la tarde, con 38 grados, se nos hizo difícil. Vimos la Iglesia de Santiago, S. XII, con una bella torre almenada. La iglesia de S.Salvador, gótica del S. XIII. Y el puente que da entrada a la ciudad donde se encuentra la Iglesia de Santa María. Una de las mas importantes del románico navarro. Su impresionante fachada, estaba tapada por restauración, así que esto unido al calor, nos inclinó a marcharnos hacia Javier, a ver el castillo. Decepción. Pensábamos que era otra cosa y es un castillo que parece realizado con piezas de juguete de niños. El recinto de los PP Jesuitas, de impresionar. Sí que nos gustó una pequeña Iglesia en la que se respiraba espiritualidad. No había nadie y por los alrededores estaba lleno de gente. Llegamos a la hora de la exposición del Santísimo. Descansamos un poco y nos fuimos con ilusión hacia el monasterio de Leyre. En la sierra que le da el nombre. El paisaje desde allí, la sierra, el embalse de Yesa, que nos acompañó casi todo el camino de vuelta, le dan un aire especial. Empezamos por ver los tres ábsides exteriores de la iglesia. Pasamos a ver la maravillosa cripta a la que entramos por una puerta de un románico de primera hora compuesta por tres arcos superpuestos. Salimos y dimos la vuelta hasta llegar a la preciosa portada de entrada a la Iglesia, donde a las 19,30h. los monjes iban a cantar gregoriano. La iglesia es tan grande y tan sencilla, que parecía una iglesia robada. Fué una ceremonia, para mí, larga. Y hacía demasiado fresco. Así que al salir, agradecimos el sol y nos paramos a disfrutar de la Portada Speciosa, del siglo XII, que recuerda el pórtico de Las Platerías de Santiago de Compostela.

http://www.monasteriodeleyre.com/visita.htm.

Nos despedimos de Leyre y nos encaminamos a Jaca, a descansar, que el día había sido largo e intenso. Aún tuvimos ganas de salir a dar una vuelta nocturna para estirar las piernas. Después a dormir, que nos esperaba otro día fuerte para el día siguiente.

Tauste.Iglesia de Santa María.Ejea de los Caballeros. Iglesia S.Salvador

Sádaba. CastilloUncastillo Portada románica de Santa María

Sos del Rey Católico. Arranque Calle MayorSangüesa. Iglesia Santa María la Real

Javier. CastilloMonasterio de Leyre. Luz en la Iglesia


© 2007 Juan Bosco Hernández Portal | Curved 3-Columnas por Felix Ker & JustSkins.| Traducido por Trazos Web | Potenciado por Wordpress Ver estadisticas