Septiembre 18th, 2008Viaje a Galicia. Septiembre 2008/2º
Hoy, día 7 de Septiembre es Domingo. Y nosotros nos fuimos a la celebración de la Misa a la Iglesia de Dorrón. Iglesia sencilla, de pueblo, toda ella de granito, el suelo inclinado hacia la puerta, y sus paredes, repletas de imágenes de santos. El cura, en la homilía se metió contra el juez Garzón. En fín, es cosa de él.
Comimos en casa y por la tarde, después de una siesta cortita, nos dispusimos a andar un poco por el monte. Pasamos de la ría de Pontevedra, a la de Arousa y seguimos una ruta “ruta de los molinos de Dorrón”. Un paraje lleno de encanto, siempre por la orilla de un riachuelo, y cada poco, aparecía la construcción de lo que en su día fueron molinos. Tenían un desvío del agua y así cada uno molía su grano. No los conté, pero al menos eran doce. El último está preparado como cafetería. Y nos sentamos a respirar un poco de aire fresco y a reponer líquidos. Disfrutamos del paseo, del sol, de la vista, del frescor. Y no fue muy cansado, la verdad.
Maxi nos recogió con el coche al final de la ruta.
Luego, ya en el coche, hicimos un recorrido por Sanxenxo, Pontevedra, O Grove, SAn Vicente do Mar y subimos al mirador del MONTE LOBEIRA, en el término de Villanueva de Arousa.
El Monte Lobeira es una altura pequeña, 290 m., pero que al estar a la orilla del mar, se aprecia al 100%. Desde allí se ve toda la costa y parte del interior de Pontevedra. Tiene un gran mirador y se accede por un camino dificultoso y posteriormente por un buen montón de escaleras. Empezó a anochecer y ,según bajábamos en el coche, nos cruzamos con un autocar. Y el camino, era eso. Un camino. Fué difícil, pero pasamos los dos.
Y después de un día caluroso, ya se agradecía una chaqueta. Nos volvimos a casa por el interior, con el fín de disfrutar de las vistas de la puesta de sol. La pena es que al ir en el coche no tuve oportunidad de dejar reflejadas en mi cámara las bellezas de las que nuestros ojos disfrutaron. Por la carretera hubo un “suicida” que nos adelantó en una línea contínua a toda velocidad, para parar a menos de 100m., cuando pone que es a 50 km/h. En fín, locos los hay en todos los sitios.