Noviembre 15th, 2008Proyecto Hombre Salamanca
Como decía ayer, hoy íbamos de convivencia-excursión parte de los que formamos la familia de los voluntarios del Proyecto Hombre. Era la primera vez para nosotros y abandoné otros dos importantes proyectos para el día de hoy y creo que acerté. El día ha sido redondo. Entre los voluntarios, los terapeutas que nos han acompañado y el director ha habido una relación que nos ha acrecentado más nuestros deseos de ayudar a estas personas que por diversas causas, acaban en Proyecto Hombre con ánimo de desintoxicarse y comenzar una nueva vida.
Y la verdad que quitando un ratín despues de la comida, el resto del día ha sido lúdico. Hemos empezado en Alba de Tormes, donde hemos visitado un sorprendente Museo Arqueológico en las dependencias de los P.P. Reparadores. El museo se denomina PADRE BELDA, en honor del principal arqueólogo y fundador de esta presiosa colección. Está instalado alrededor de una construcción antigua, La Iglesia Vieja de San Jerónimo, debidamente restaurada al efecto: hemos visto piezas del Paleolítico, mesolítico, neolítico, calcolítico, edad del bronce, edad del hierro, romanización y la edad media. Hemos disfrutado de joyas arqueológicas y etnográficas. Y del propio edificio viejo de la Iglesia de San Jerónimo, en el que las partes que aún quedan en pie, nos han soprendido gratamente con sus formas góticas. Y todo esto en Alba de Tormes, sí ese pequeño pueblo salmantino donde vino a morir Santa Teresa.
Después, salimos hacia la Basílica de Santa Teresa, que gracias a unos cuantos entusiastas, entre ellos el Obispo de Salamanca, el director del Proyecto Hombre, que dicho de paso se mete en todos los frentes, nuestro gran entusiasta D. Manuel Muiños. Hombre joven, fantástico, con una fuerza increible. Como decía, que gracias a ellos se está empezando a restaurar. Está toda llena de andamios. Esta Basílica, ideada por D. Enrique Vargas Repullés, en el siglo XIX, quedó inacabada, abandonada y siendo un lujoso palomar. Ahora sus 8 capillas laterales han sido cerradas para evitar su deterioro y se ha comenzado la obra de reconstrucción de la bóveda.
Pueden verse las obras actuales en esta dirección:
http://basilicadesantateresa.blogspot.com/
Salimos de allí hacia Peñaranda de Bracamonte donde tuvimos la gran satisfacción de admirar las modernísimas instalaciones cibernéticas del CITA, (Centro Internacional de Tecnologías Avanzadas para el medio rural): fgsr.cita@fundaciongsr.es.
Hemos quedado impresionados por lo que la Fundacion Germán Sánchez Ruipérez tiene montado en este centro: la más alta tecnología en informática, con ordenadores gratis, aulas de formacion para personas entre los 3 y los 80 años, completamente gratis, salas de idiomas sala de reuniones con videoconferencia. Un edificio interactivo y con wifi en todo el recinto. Algo de los que los peñarandinos disfrutan a tope. Yo voy a ver si me engancho en algun curso de edición de fotografía, vídeos, photoshop, o algo así.
Y de aquí nos fuimos a comer al restaurante que está muy próximo: Las Cabañas. Una comida deliciosa para todos. Y para mí, algo especial, como buen vegetariano y la buena calidad del restaurante, regentado por la dueña, una señora ya muy entrada en años, encantadora y preocupada constamente por las buenas atenciones.
A las 16,30 fuimos a visitar en templo con un museo maravilloso: el conjunto Iglesia y Convento de las Madres Carmelitas, de estilo Barroco, fundado a mediados del s. XVII. Parece mentira lo que tenemos y no sabemos apreciar. Hay buenas pinturas, obras de Lucas Jordán, Andrea Vaccaro, Guido Reni y Martín de Vos que se encuentran repartidas por los muros de la iglesia y por el interior de la clausura. Destacan La Oración en el Huerto, de A. Vaccaro, y la Transverberación de Santa Teresa, de Lucas Jordán. Y tambien unos buenos brondes napolitanos, debido a que su fundador, el III conde de Peñaranda fue tambien Virrey de Nápoles.
Lo único discordante fue el buen señor que nos enseñó todas estas joyas. Este sería otro tema. Solo decir, que cuando salimos, todos opinábamos que hacía tiempo no nos reíamos tanto.
Y aquí se acabó la historia. Como dije antes, un día redondo. Hemos estrechado nuestras relaciones, nos hemos conocido y hemos realizado una visita cultural de alto nivel.
Además hasta el buen tiempo nos quiso acompañar. Gracias a todos lo que hemos asistido este evento seguró que volverá a repetirse.