Diciembre 7th, 2008Orfeón Donostiarra
Hoy día 6 de Diciembre, el Orfeón Donostiarra ha actuado en Salamanca, junto a la Orquesta Filarmónica de Andalucía, como broche de oro al Ciclo Piedras Sincopadas, dentro de SALAMANCA MUSICA!, en conmemoración del XX aniversario del nombramiento de Salamanca, como Ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Pues bién, este concierto, al que he acudido casi por casualidad, me suscitó un gran interés. Teniendo en cuenta mi condición de miembro del Coro Francisco Salinas de Salamanca, tenía ganas de oir cantar a este gran grupo coral, con mas de 15o años de existencia. Y la verdad no ha sido para tanto. ( mientras escuchaba se me vino a la mente un cursillo de cuando yo estaba en activo, en el que se nos decía que no había que tener miedo a la competencia, que todos eramos iguales. Pues eso.). Yo había imaginado ver un gran coro de más de 100 personas. Pero no. Eran 49 coralistas. Mas o menos como los que vamos nosotros a cantar a conciertos sin importancia. Cuando es otro tipo, como el Messías de Haëndel (los próximos días 12 y 13 en Madrid), pues seguro que pasaremos de los 60.
Como decía no me ha impresinado este coro de tanta tradición. Los tenores daban muchas voces. Las cuerdas no estaban debidamente equilibradas. Es verdad que la sensación de grupo fue enorme. Todo con orden, la entrada, la salida, el levantarse y sentarse, la buena conjunción con la orquesta. Que por cierto, es lo que más me gustó del concierto. La orquesta con su director al frente de ambos conjuntos, D.José Antonio Sáinz Alfaro, nos ofreció, en primer lugar la Sinfonía nº 40 de W.A. Mozart, preciosa sinfonía y que fue entonada por la orquesta limpiamente, con alegría y equilibrio, lo que nos hizo a los expectadores agradecer con un extraordinario y caluroso aplauso.
Y después del intermedio, salieron los componentes del Orfeón Donostiarra, los solistas y el director. Y comenzó el espectáculo. Y es verdad que si no estás dentro de la música todo resulta maravilloso. Pero razón tiene nuestro director que dice que las personas que entienden notan todo. O vemos un poquito mas allá. Y de todo aquello que observé, me quedo con lo poco equilibradas que estaban las voces: Los tenores y las sopranos gritaron demasiado.
Bueno, se me olvidaba decir, que lo que interpretaron fué la Misa de la Coronación, tambien de W.A. Mozart.
Resumiendo, no hay que temer a nadie, Y lo mejor, la Orquesta Filarmónica de Andalucía. Y se me olvidaba: el traje de las mujeres no me gustó nada. Parecían batas.

Diciembre 5th, 2009 a las 4:51 pm
Hola. Respecto al comentario sobre el concierto del Orfeón Donostiarra en Salamanca, sólo un par de puntualizaciones.
No entraré en valoraciones de si el Orfeón tiene la calidad que se puede esperar de su reputación, aunque es cierto que dicho renombre es producto de una mezcla de tradición, presencia en el panorama artístico y de la calidad vocal de sus miembros que, quizás, por qué no decirlo, vivió tiempos mejores en el pasado.
Pero medir la calidad del concierto o de la masa coral en sí misma por el número de sus componentes no es un argumento sólido. Sepa usted que conozco cómo funciona el Orfeón, y en ocasiones da conciertos con “coro reducido”, es decir, el propio director hace una selección de quién acudirá al concierto y quién no, por directrices probablemente dadas por los propios organizadores del evento. Sepa, pues, que me consta que para ese concierto concreto de Salamanca el número máximo de cantores solicitados era de 50, ni uno más. Cuando el Orfeón Donostiarra canta al completo, sin restricciones de número, lo hace acercándose al centenar y en ocasiones sobrepasándolo. Por tanto, le ruego no menosprecie la solidez del Orfeón por la falsa creencia de que son “cuatro gatos”.
Por cierto, y para terminar, las batas que llevan las cantoras es un diseño de Cristobal Balenciaga” exclusivo para el Orfeón, modisto guipuzcoano reputado internacionalmente.
Buenos días.
Diciembre 10th, 2009 a las 2:50 am
Hola, Miren
Respecto a su comentario en mi post sobre el Orfeón Donostiarra, al que siempre admiré, he de hacerle unas puntualizaciones:
a) En ningún momento he medido su calidad por el número de componentes. La calidad de aquel concierto, la medí por mis oidos. Lo único que he dicho es que me desilusioné al ver un conjunto con tan pocos componentes, cuando conozco bien su número, y parece que siempre han de desplazarse todos. Pero también conozco las dificultades para que un conjunto de más de 100 voces se desplace.
También me consta que tienen muchos patrocinadores y muchos profesores de muchas disciplinas. Por ello se les debe de exigir más. Pero esto es solo una opinión. Nuestro coro, el Coro Francisco Salinas, de Salamanca, no tiene mas que un director y cuatro directores de cuerda. Nada más.
b) Sobre las túnicas, no digo que no sean un diseño de Balenciaga, pero tengo derecho a decir si me gustan o no me gustan. Y sigo diciendo que me parecían unas batas.
De todas formas, ya ha pasado un año y supongo que habran evolucionado. Tengo amigos que son socios del Orfeón. Y sigo apreciando mucho su trabajo. Pero aquel concierto no fue de los mejores.
La semana pasada, nosotros hemos dado dos conciertos en Castellón y en Valencia, con el Gloria de Vivaldi y la Misa de la Coronación de Mozart y creo que con un resultado aceptable, tirando a muy bueno.
Lo importante, como amante del canto coral, es que sigan existiendo mecenas. De lo contrario, llegará a desaparecer.
Un saludo.