Orfeon Donostiarra y Orquesta Filarmónica de Andalucía.

Hoy día 6 de Diciembre, el Orfeón Donostiarra ha actuado en Salamanca, junto a la Orquesta Filarmónica de Andalucía, como broche de oro al Ciclo Piedras Sincopadas, dentro de SALAMANCA MUSICA!, en conmemoración del XX aniversario del nombramiento de Salamanca, como Ciudad Patrimonio de la Humanidad.

Pues bién, este concierto, al que he acudido  casi por casualidad, me suscitó un gran interés. Teniendo en cuenta mi condición de miembro del Coro Francisco Salinas de Salamanca, tenía ganas de oir cantar a este gran grupo coral, con mas de 15o años de existencia. Y la verdad no ha sido para tanto. ( mientras escuchaba se me vino a la mente un cursillo de cuando yo estaba en activo, en el que se nos decía que no había que tener miedo a la competencia, que todos eramos iguales. Pues eso.). Yo había imaginado ver un gran coro de más de 100 personas. Pero no. Eran 49 coralistas. Mas o menos como los que vamos nosotros a cantar a conciertos sin importancia. Cuando es otro tipo, como el Messías de Haëndel (los próximos días 12 y 13 en Madrid), pues seguro que pasaremos de los 60.

Como decía no me ha impresinado este coro de tanta tradición. Los tenores daban muchas voces. Las cuerdas no estaban debidamente equilibradas. Es verdad que la sensación de grupo fue enorme. Todo con orden, la entrada, la salida, el levantarse y sentarse, la buena conjunción con la orquesta. Que por cierto, es lo que más me gustó del concierto. La orquesta con su director al frente de ambos conjuntos, D.José Antonio Sáinz Alfaro, nos ofreció, en primer lugar la Sinfonía nº 40 de W.A. Mozart, preciosa sinfonía y que fue entonada por la orquesta limpiamente, con alegría y equilibrio, lo que nos hizo a los expectadores agradecer con un extraordinario y caluroso aplauso.

Y después del intermedio, salieron los componentes del Orfeón Donostiarra, los solistas y el director. Y comenzó el espectáculo. Y es verdad que si no estás dentro de la música todo resulta maravilloso.  Pero razón tiene nuestro director que dice que las personas que entienden notan todo. O vemos un poquito mas allá. Y de todo aquello que observé, me quedo con lo poco equilibradas que estaban las voces: Los tenores y las sopranos gritaron demasiado.

Bueno, se me olvidaba decir, que lo que interpretaron fué la Misa de la Coronación, tambien de W.A. Mozart.

Resumiendo, no hay que temer a nadie, Y lo mejor, la Orquesta Filarmónica de Andalucía. Y se me olvidaba: el traje de las mujeres no me gustó nada. Parecían batas.