
La playa de San Lorenzo de Gijón, vista desde nuestra casa
Hace unos meses, nuestro buen amigo Jose (Urugallo en Flickr) nos anunció que tenía prevista una quedada fotográfica para el 4 de setiembre, en colaboración con varias entidades y comerciantes, para juntarnos y enseñarnos parte de su amada Asturias. Y despues de muchos viajes y reuniones, todo estaba preparado, junto al grupo Toma 15, el Ayuntamiento de Piloña, y otros patrocinadores, entre los que quiero destacar a la cafetería México Lindo, al frente de la cual está nuestro amigo Jose (Bilortas en flickr).
Pues cuadramos nuestra agenda para tener 3 días seguidos y nos encaminamos a Gijón. Pasando antes a recoger a nuestra amiga Zoa, de Zamora, que nos acompañaba en esta cita. Un buen viaje y llegamos a Gijón. Allí nos esperaban muchos amigos: Nacho,Jose,Conchi,Vicente,Jacinta,Roberto,Jose (Bilortas), Jose (Urugallo), Jose Manuel (Marin2009), Mila….y otros cuantos a los que conocimos en ese momento. Después de una cañas, nos fuimos a cenar. Al final nos quedamos 10.
La cena transcurrió entre conversaciones amigas y buenas maneras. Y pronto tuvimos que irnos a dormir, porque la cita era a las 5,30 de la mañana.
Y a la hora prevista emprendimos el viaje hasta el Monte Cayón,

La niebla no nos dejó ver nada. Ni de amanecida.

A la espera. Sin buen resultado. Imposible hacer fotos
con la intención de hacer un amanecer espectacular, con las nubes debajo de nosotros y encima de los valles. Pero las nieblas no nos permitieron disfrutar de esta bella visión. Así que un poco malhumorados, dedicieron sobre las 7,30h. que teníamos que marchar porque no había nada que hacer. Y fuimos a desayunar. Daba gusto poder compartir y conocer a tanta gente amantes de la fotografía.
Despues nos encaminamos hacia la Pesanca,

La naturaleza nos ofreció sus mejores galas
un lugar con un encanto especial, entre árboles,verdines, puentes de madera y el río de limpias aguas con cascadas incluidas.

El río se deslizaba con su música suave.
Un lugar perfecto por el que cada uno anduvo a su aire haciendo sus fotos.

Una pequeña fuente de agua transparente
Un tiempo excelente. ( Los organizadores debieron contratar tambien el buen tiempo jajaja).

La maravillosa naturaleza
Despues de unas dos horas, poco a poco nos fuimos encaminando a otra joya : Espinareu. Es el pueblo con mas concetracion de hórreos de Asturias.

Hórreos por doquier. Un precioso pueblo.
Es increible cómo los antepasados construían estos lugares y de qué manera. Ahora siguen utilizándose, pero para otros menesteres. Aprovechamos la visita para hacer fotos

Detalle de una de las patas de un hórreo.
y descansar un poco, tomando unas cervecitas. Y podo después fuimos a comer a un restaurante que estaba muy cerquita.
Al finalizar la comida de hermandad, se repartieron trofeos donados para el evento por muchos de los patrocinadores. jejeje. Me correspondió uno como de los mas “veteranos”, en años, claro.
Y desde aquí, fuimos a la estrella del día :El Monte Sueves. Un lugar bello en grado sumo, pero al que se accede por pistas forestales y con unas curvas complicadas. Bien aconsejado, dejé mi coche y me enrolé en un todoterreno. Así, no sin algunos problemas llegamos al lugar deseado y nos dividimos en dos grupos, aunque al final cada uno fué y anduvo por donde quiso. Y vimos gamos. Y los fotografiamos. Y vimos vacas y toros. Y tambien los fotografiamos.

Un gamo a la carrera. Díficiles de pillarTambien había muchas vacas.El Legia oteando el horizonte
A la hora convenida, todos volvimos a juntarnos. Y decidimos quedarnos a esperar allí arriba la puesta de sol. Fue un sensación indescriptible disfrutar desde esa altura del la puesta de sol. Era una gozada ver tantos trípodes con sus fotógrafos detrás, esperando. La niebla, ellos decían “el cielo está empastado”, no nos dejó disfrutar del paisaje que dicen que se ve. Pero sí disfrutamos, cada uno a su manera, de aquel bello espectáculo.

Sin palabras....

Sublime. Un placer para el espíritu.
Una vez terminado, comenzamos el descenso, ya con poca luz natural, y nos dirigimos a Infiesto, en el que se encuentra, como a 1 Km. el Santuario de la Vigen de la Cueva, un bello lugar que fue abierto e iluminado para nosotros por el sacerdote del lugar, que tambien es aficionado a la fotografía y que nos acompañó en la comida.
Y así, cansados pero contentos, y con las tarjetas a reventar, empredimos la vuelta a casa. Luego muchas de las fotos se fueron a la papelera, pero…la experiencia había sido muy interesante.
Una iniciativa que tenemos que agradecer a todos aquellos que la organizaron y entre los que destacan Jose (Urugallo) y Alejandro (el Magüetu). Y ,como no, a todos los colaboradores y al Ayuntamiento de Piloña.